Con las manos al volante también puedes contribuir al cuidado del medio ambiente siempre que apuestes por la conducción eficiente. Se trata de un modo de conducir tu vehículo en el que logras un bajo consumo de carburante y reduces la contaminación ambiental. 

Además, esta forma de desplazarse también tiene ventajas para ti como un mayor confort y nivel de seguridad. Como verás a continuación, solo tienes que seguir unas reglas muy sencillas para ser más eficiente en la carretera. Ready, #Starter? 

¿Por qué es importante una conducción eficiente?

El transporte nos ha facilitado la vida a todos pero no podemos olvidar que para su funcionamiento utiliza combustibles fósiles, produciendo así las llamadas emisiones de CO2. Estas emisiones dañan al medio ambiente y son una de las causas directas del cambio climático. Por eso, todos deberíamos poner de nuestra parte para cuidar el planeta.  

La conducción eficiente cobra más sentido que nunca porque gracias a este estilo más consciente y responsable, se optimiza el rendimiento del motor y se favorece la reducción de combustible, llegando a contaminar mucho menos.

3 ventajas de la conducción eficiente

  1. Ahorrarás combustible: evitar los frenazos bruscos o acelerones, mantener una velocidad adecuada y constante…Estos son solo algunos de los hábitos que los conductores pueden tomar para someter a un esfuerzo menor su vehículo.
  2. Menos contaminación en nuestras calles: si reducimos las emisiones de gases contaminantes, mejoraremos la calidad del aire que respiramos y se reducirá el nivel de enfermedades respiratorias o cardiovasculares, problemas oculares o jaquecas. 
  3. Más seguridad vial: la conducción eficiente se caracteriza por mantener una distancia de seguridad óptima. Esto garantiza que tengas el tiempo suficiente para reaccionar ante situaciones imprevistas o que puedas llevar una velocidad constante durante más tiempo. Así conducirás con más tranquilidad.

Técnicas para llevar una conducción eficiente

Técnicas para conseguir una conducción eficiente

Cuando arranques tu vehículo…

  • No cargues el coche en exceso y siempre que puedas, evita la baca portaequipajes. ¿Sabías que por cada 100 kilogramos se incrementa un 5% el consumo de combustible?
  • Evita pisar el acelerador al poner en marcha el motor.
  • La primera marcha solo para arrancar pero cambia rápido a la segunda. 
  • Si tu vehículo funciona con gasolina, lo más eficiente es ponerse en marcha enseguida. 
  • Si tu vehículo es diésel, espera 10 segundos antes de iniciar la marcha. ¿El motivo? El aceite llegará a la zona de lubricación en mejores condiciones. 

Mientras circules en la carretera…

  • Siempre que puedas, planea la ruta previamente para no hacer kilómetros de más. También puedes informarte de las zonas con atascos para evitarlas y consumir menos. 
  • En paradas prolongadas, apaga el motor. Prioriza la fluidez en la circulación, evitando los acelerones antes de parar el motor. 
  • Mantén una distancia de seguridad adecuada. Así estás más preparado ante cualquier imprevisto y la conducción es más eficiente. 
  • Respeta los límites de velocidad. Este factor es uno de los que más influye en el consumo. El modo más eficiente para circular es mantener marchas largas y a bajas revoluciones el mayor tiempo posible.

Recuerda siempre: mejor marchas más largas y a bajas revoluciones. El motor desahogado, gasta menos.

En los tramos en pendientes…

  • Si son descendientes: levanta el pie del acelerador sin reducir de marcha para dejar bajar el coche por su propia inercia. Nunca en punto muerto ya que aumenta el consumo y la contaminación.
  • Si los tramos son ascendentes: intenta circular en la marcha más elevada.

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Antes de entrar en una curva…

  • Adapta la velocidad del vehículo: es decir, levanta el pie del acelerador y deja rodar el coche por su propia inercia. 

En las rotondas…

  • Analiza las características a la entrada de la rotonda como la anchura de la calzada o el tamaño de la glorieta. Después, adapta la velocidad del vehículo.

Si hay caravana…

  • En los atascos, evita acelerar para después volver a frenar. Esto solo desgasta tu vehículo, hace que consuma más combustible y contamina más. 
  • En paradas de más de 60 segundos, puedes apagar el motor. Tu bolsillo lo agradecerá.

Técnicas para llevar una conducción eficiente

¿Qué elementos hacen que consumas más combustible?

  • Las ventanillas: si pensabas que era un mito, lo cierto es que conducir con las ventanillas bajadas provoca una mayor oposición al movimiento del vehículo. Si quieres ventilar, lo mejor es utilizar los dispositivos de aireación. Eso sí, lo recomendable es mantener la temperatura entre 21-22 ºC.
  • La presión de los neumáticos: la falta de presión hace que el vehículo ofrezca mayor resistencia a la rodadura y el motor desarrolla mayor potencia, por lo que aumenta el consumo del combustible.
  • El estado del motor: no olvides revisar tu vehículo de forma periódica para detectar posibles averías que podrían producir aumentos en el consumo y emisiones contaminantes. 

También puedes leer para complementar: ¿Cómo se gasta menos gasolina? Guía rápida para reducir el consumo de combustible

Una conducción eficiente te lleva más lejos

¿Sabías que un vehículo nuevo contamina un 95% menos que los que se fabricaron hace 20 años?

Aun así, a la hora elegir tu vehículo, prioriza aquellos modelos con menor índice de consumo de combustible y de emisiones contaminantes. Otro consejo que podemos darte es que intentes ajustar el tamaño o la capacidad del vehículo a tus necesidades.

Todos estos aspectos contribuyen a una conducción más eficiente desde mucho antes de poner en marcha el vehículo. Después, está en tus manos utilizar correctamente el automóvil para mantener un nivel de eficiencia pero en RACC Start creemos en ti y en tus ganas de cuidar el planeta en cada desplazamiento.