El sistema de suspensión es el que se encarga de estabilizar un vehículo mediando constantemente entre el chasis y las ruedas. Una de las piezas mecánicas que forman parte de este sistema son los amortiguadores y requieren ser revisados periódicamente. Aprende cómo saber si un amortiguador está daño a través de cuatro indicadores clave y muy sencillos de detectar. 

1. Rebotes al pasar por irregularidades de la calzada o baches

Cuando el amortiguador está dañado acusa notablemente un comportamiento inestable dentro del habitáculo cuando éste avanza la marcha por una calzada que tiene irregularidades, baches o incluso en los propios badenes. 

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2. Comportamiento anormal en curvas y frenadas 

Cuando la distancia de frenada se alarga, todo el vehículo va hacia adelante con esta o se pierde fácilmente el control en calzadas húmedas el problema se encontrará con mucha probabilidad en los amortiguadores. 

Otro indicador, dentro de este comportamiento anormal, es que al coger curvas la parte trasera tenga tendencia a desviarse con la inercia. Esto se explica porque el sistema de suspensión de un vehículo debe garantizar la adherencia correcta de los neumáticos al suelo. Si falla el primer elemento, falla el segundo.

Puede darse el caso de que percibas que el coche en marcha tienda a irse hacia un lado concreto o circula desnivelado. Si la presión de los neumáticos es la correcta, el problema puede estar en la alineación de los ejes o en algún amortiguador.

¿Cómo saber si un amortiguador está dañado?

3. Desgaste de los neumáticos más rápido o de forma irregular

El desgaste en los extremos y en el centro de los neumáticos se suele deber a la presión inadecuada de estos. Detectar un desgaste irregular es la mejor forma de saber si un amortiguador está dañado.

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4. Señales auditivas y visuales 

Afinar los sentidos es otra de las mejores maneras de saber si un amortiguador está dañado. Puedes deducir que esta pieza está en mal estado si oyes ruidos inhabituales al pasar sobre baches o irregularidades en la carretera

La forma visual de comprobar si un amortiguador está averiado es colocar el vehículo en un terreno llano, estacionarlo y fijarse si alguna parte del vehículo presenta una posición anormal. 

Es posible realizar adicionalmente una inspección visual revisando si hay fugas de aceite en la zona de alrededor de alguna rueda

¿Cómo saber si un amortiguador está dañado?

Truco sencillo para corroborar que tenemos un amortiguador dañado

Para corroborar que el problema está en nuestro sistema de amortiguación antes de pasar por el taller, basta con parar el coche en terreno llano y apoyarse sobre él tanto en la parte delantera como en la trasera. Si al dejar de hacerlo el vehículo tarda en recuperar su posición habitual podemos deducir con facilidad que toca pasar por el taller. 

Mantenimiento de los amortiguadores, ¿Cómo debe ser?

Desde la fecha en que comienzan a usarse, los amortiguadores deben ser revisados cada 20.000 kilómetros. Deberás especificarlo al taller al que acudas con el objetivo de que los profesionales comprueben si hay corrosión en alguno, fugas y si están bien fijados. Llegados los 80.000 kilómetros es necesario cambiar los amortiguadores por otros nuevos.